"El amor es el sendero, la esperanza y el impulso... la fe, mi voluntad".

Zhely Alceda... ♥

Una lágrima nace.


Hoy las lágrimas se convirtieron en máquina del tiempo transportándonos al recuerdo. Ese que aún no existe, ese que aún se siente volar escondido y remoto.

Shh… no digas nada y cierra tus ojos, observa como te inunda la negrura de tu interior.

¿Escuchas? Es el dulce sonido del cantar de la luna nueva, que está sin brillo y  hermosa de lentejuela, su traje es vestido por las estrellas. Siente como el viento pasa por tus bellos llevando los secretos del mundo.

Estás aquí –ahí- sentado escuchado la voz de un poeta murmurando a tu alma. El sol brilla en tu corazón saltando chispas, el viaje transborda hacia misterios. Llegas a la pradera… se esfuma –te esfumas-.

Eres polvo en el viento, constante y sin miedos, te dejas llevar entre mareas altas de sueños y montañas de anhelos… calla, ríe, versa.

Tus brazos se extienden entre el oriente y el occidente mostrando el rostro al norte y aprendiendo de cada paso dejado en el sur.

No olvidas, no hablas.

Una lágrima surca el rostro, la sal marca el espacio entre sentir y vivir. El recuerdo, ese permanece sobre la silla de madera, tu cuerpo lo abraza, lo besa. El recuerdo no es pasado, no vive del futuro… nace del presente.

Espacio que se crea en tu mundo, mirada al infinito. Recuerdas, regresas… un viaje al presente es la conciencia de tu propia existencia en este mundo -seas bienvenido-.