"El amor es el sendero, la esperanza y el impulso... la fe, mi voluntad".

Zhely Alceda... ♥

¿Realidad o fantasía?


-Deja de soñar. Debes crecer y ver la realidad. ¿No te das cuenta que los sueños no pagan los estados de cuenta que llegan sin falta?

-Es por eso que debemos seguir luchando, no todo en la vida es dinero. Escúchame…

-¡No! Sólo dices puras insolencias. Estas por cumplir los 28. Eres un fracaso de la vida. Yo en tu lugar haría tantas cosas, seguiría en la escuela (esa escuela que decidiste dejar por un tonto camino). Es tiempo de que abras los ojos, mientras vivas bajo este techo, será mi palabra tu única Ley.

-No lo acepto.

-No tienes otra opción.

-Te equivocas nuevamente. Siempre hay opción.

-¿Qué quieres decir con eso?

-Siempre hay alternativa; como por ejemplo que te dieras un instante y me escucharas.

-O el que callaras tú.

-Yo te oigo, se y comprendo lo que intentas decirme. Tienes miedo pues estás a punto de llegar a viejo, una edad donde el dinero escaseará y no podrás mantenerme. Pero no te das cuenta que fuiste tú quien me crió, desde muy pequeño.

-Hice todo lo posible por que no fueras como nosotros. Tenías todo y decidiste abandonarlo.

-Pero no te fijas que me diste lo más importante: la fortaleza de enfrentar lo que venga, de levantarme al caerme. Me diste valores para poder dirigir mi vida con dignidad sin pisotear al prójimo. Honestidad y sinceridad. Tal vez no fue del mejor modo, pero fueron lecciones que aprendí a tu lado. El tesoro más grande que un padre puede dejarle a los hijos.

-Porque quiero lo mejor para ti es que te digo lo que te digo. Ve, regresa a la escuela, termina tu carrera y consigue un trabajo. Entonces podrás tener mi apoyo si quieres después dedicarte a tocar por las tardes o fines de semana, conozco un club…

-No estás escuchando, no es lo que quiero.

-Bueno, estudia música. Cerca está el Conservatorio y…

-Tampoco.

-¡¡¿Qué es lo que quieres?!! No quieres estudiar, no quieres trabajar. ¡Tonterías! Es lo único que dices.

-Las cosas no son así; se que sería sencillo hacerlo del modo en que todos lo hacen, cualquiera de las dos formas. Pero entonces pregunto, ¿dónde queda la diferencia?, el verdadero cambio. Mi corazón sabe el camino, debo confiar, lo haré del modo en que represente una salida para el monopolio.

-No eres un héroe, no quieras hacerte el importante.

-No lo soy, a medida de la generalización. Pero se que una onda en el agua, sumándose a otras y otras, puede mover océanos. Ustedes los adultos creen tener el poder de la experiencia en sus manos, eso sólo sirve cuando lo compartes, proporcionas el conocimiento. Aún sabiendo o no las cosas lo inevitable siempre llega, no hay forma de correr.

-Eso es libertinaje, debes tener límites.

-Los límites son jaulas para las alas.

-De nuevo a lo mismo.

-Date cuenta que ese es justamente el problema “lo mismo”. El no arriesgarse es lo que nos ha llevado a este precipicio grupal. Lo siento, con el respeto que mereces por ser mi padre, no cederé.

-No dejas otra alternativa, quise hacerte ver las cosas pero simplemente te quieres comer el mundo de un bocado… te vas a atragantar.

-No. Me comeré el mundo paso a paso, con firmeza y convicción. Por que creo que es tiempo de la libertad, aunque ello me lleve a la soledad.