"El amor es el sendero, la esperanza y el impulso... la fe, mi voluntad".

Zhely Alceda... ♥

A quien fuere mi amor.

Lo se, es tarde. Tal vez duermas en este momento soñando que escribo estas palabras a tu recuerdo, o simplemente estás caminando por la Ciudad intentando cambiar tu historia. ¿Por qué me fui? Esa noche jamás la olvidaré.

El amor nos consumió en su fuego, el orgullo fue la llave que usamos al abrir el departamento. Ese que fuese nuestro primer hogar, ese que desde la primera noche conoció de tristezas y recelos. La angustia de tenerte y no abrazarte, de tus labios nunca escuchar un te amo cayendo en abismos. El dolor hacía correr los chorros de sangre que las heridas dejaban en las paredes como huella de nuestra capacidad de destrucción.

Tus lágrimas sólo tocaron el adiós sobre tu guitarra. No hacían falta más palabras, el silencio de nuestros corazones lo había dicho todo. Hoy descubro un nuevo mundo sin ti a mi lado, parece que fuera la misma tierra redonda pero se que no es así, vivo en un paisaje pintado con otra acuarela. Es otro el nombre que lleva la firma del sublime cuadro de la nostalgia.

Te amé como la vida jamás mostró que debía hacerlo. Lástima que el océano fuera tan grande que al final terminé ahogada por mis propios huracanes, buscaba una isla donde llegar a salvo, esa que llevaba tu bandera. Dime, ¿alguna vez existió? No importa.

No mal interpretes mis palabras, ese recuerdo se quedó por siempre tan parte de mí como lo es ahora la felicidad. Pasaron los años y ahora tú hiciste tu vida, justo tal como la querías, justo como yo me negaba. Mucho tiempo preguntaba porque de tus bienaventuranza mientras la soledad parecía quedarse en mi cancha en nombre de lo que fue nuestro error.

Hoy, letra tras letra forma el listón que me salva de perderme en el laberinto del pasado. Hoy no hay reflejo de tu rostro, tu nombre no significa maldición, un nombre común como lo puede ser la pared o el cemento. Pero quise escribir esta carta, para decir palabras, para sacar la última gota de aquello y poder alejarme del dolor, de tu ausencia.

Te amo nunca fue suficiente, porque jamás hice algo por demostrarlo. Hoy te lo digo con el corazón, “TE AMO”… la mejor elección de mi vida fue alejarme, dejarte ser para poder ser. Hoy no quiero coincidir ni respetar nuestra historia, hoy te vas al fuego del eterno olvido. Te amo, y por eso me marcho nuevamente, cierro la puerta, apago la luz.

Esa noche fría y desolada, llorabas en la sala, lloraba en otra casa… no, esa noche fría y desolada al fin de mis pensamientos fue borrada.


Desde el horizonte inexistente:
… ni eco
… ni sol
… ni creación
                 
… te digo adiós.