"El amor es el sendero, la esperanza y el impulso... la fe, mi voluntad".

Zhely Alceda... ♥

¿Qué te hace desear la muerte?

Es la pregunta con la que me despido por esta noche, este día. Las penas llegan a ser tan ajenas pero tan íntimas que el dolor que no se cura se vuelve insoportable. La calidez se vuelve frío invierno en el interior, de pronto todo deja de tener sentido alguno, nada estaba planeado y sin embargo pasó sin siquiera aviso oportuno de la preparación.

“Historias de ambulantes terrestres pasan desapercibidas en cada segundo, historias que no cuentan nada más que la monotonía de una sociedad indiferente, en la esquina se centra, fija la mirada hacia un lado y puede ver que la gente no cambia, no vive, ni siquiera respira. Aquel hombre atendiendo su llamada desde la oficina pues el tránsito lo ha retrasado notablemente, la mujer que corriendo lleva a los niños a la escuela pues perdieron el autobús de las 7.

El frío de la mañana congela sus bellos del cuerpo, no tiene importancia la playera delgada con la que decidió presentarse hoy, un trapo viejo que después del hecho dejaría de ser importante. Todo el mundo se encontraba ausente, ella sólo observaba desde la esquina, esperando el momento, los audífonos le impedían prestar atención absoluta al murmullo que a su alrededor se galopaba.

No supo en que momento exacto lo pensó y mucho menos lo decidió, tuvo que tomar fuerzas de las drogas, sus únicas amigas durante los últimos meses desde que la muerte de su madre se había notado en el corazón de su familia, su padre la había olvidado por completo al casarse con esa otra cosa que se hacía llamar mujer. Hija única con edad suficiente para ver por sí misma, ¿a quién le preocupaba?,  –a mí no- le contestaba extrañamente la vocecita cada que recitaba la misma pregunta en su mente.

La sonrisa de la ironía se asomó por instantes y continuó su camino al destino o se le haría tarde (je) como a toda la gente, no podía darse ese lujo, no después de pasar 17 años de su vida en seco, transparente ante la importancia, ante los nombres famosos de los periódicos, de las revistas.

Llevaba en su mano esa última pertenencia, el dibujo de su alma en fotografía pintarrajeada, no había sido capaz hasta el momento de verse en el espejo sin reprocharse la falta de cuidado, su niña interior le rogaba en lapsos que no continuara, quería llorar pero eso solo demostraría cobardía ante su vida. Era suficiente tanto gris en la superficie, necesitaba ir a lo profundo y encontrarse consigo misma, aunque eso significase que no regresaría.

Lista en la estación, comienza el conteo regresivo hacia tan esperada transición de lo material a lo inverosímil; siente la adrenalina como la impulsa, pero no… debe controlarse, el tiempo debe ser exacto para tener un resultado concreto: La Muerte.

El segundo llegó, la caminata la emprendió con total decisión -la voz la llamaba- los audífonos la sofocaban en el silencio de la melancolía -la voz le gritaba- sus ojos se cerraron a la entrega total del fundamento de su existencia, la voz se hizo presente y de un tirón la salvó de tan terrible manicomio. ¿Cómo fue esto posible? Las ideas la invadieron, ángel precioso que había llegado en momento justo, en sus ojos comenzaron a correr lágrimas de pesadumbre.

La mirada duró un minuto o un siglo, compartieron juntos historias del pasado sobre el piso frío de la estación; acurrucada en sus alas le contó su historia y él con bella sonrisa dibujó su futuro con colores, esos que ella no conocía, la esperanza era su nueva aliada y con aires de agradecimiento se alejó rápidamente de su destino hacia su nueva vida, ahora estaba segura.

El pitar del siguiente tren hizo su llamado, el ángel se quedó pálido al darle a esa última alma la última flor que le quedaba, el consuelo lo había abandonado y con el dolor ajeno corrió saltando derecho al encuentro del estruendo, cuerpo de ángel sin vida arrollado sale en el documental.”

¿Qué te hace desear la muerte? Es la pregunta con la que me despido por esta noche y bajo el adiós me cubro el manto negro para reposar mis sueños en paz.