"El amor es el sendero, la esperanza y el impulso... la fe, mi voluntad".

Zhely Alceda... ♥

Ambos disfrutan de la canción.


Si le regalas uno solo de tus días yo se que sería capaz de elevarte hasta el universo infinito del amor eterno, las galaxias sentirían envidia de tu luz inalcanzable dentro de lo etéreo de la realidad; los suspiros dejaran de existir en el aliento de su aroma.

Te tomaría suave entre sus brazos, poco a poco recorrería y reconocería tu cuerpo dulce dejando camino del sudor de una bella pasión, estarían sus manos sobre tu espalda masajeando tu dolor, tu sufrimiento del alma, dejando que los bellos reaccionaran ante el placer de la invitación.

Los labios compartirían secretos con cada poro, suplicio de calor que se siente en el ambiente intoxicando cada hormona en el aire, el viento se queda paralizado del pánico al verla actuar frente a tu cuerpo, frente a tu ser, frente a tu espíritu cual jilguero que canta melodía para hacer a una flor crecer.

Al rato su mirada bajaría por tu pecho, disfrutando del proceso, acercándose de apoco a tu punto, ese donde tus ojos pierden sentido, tus oídos zumban con el ritmo de tu corazón, su boca juguetona permanece; sin más miramientos te dejas llevar, te entregas, esos movimientos, la humedad te excita llevándote cerca del momento.

Castigo que no deseas que se detenga, tu rostro muestra la satisfacción, las venas se llenan de su seducción directa, no hubo aviso, sientes su paladar suave y terso, la lengua te invita a crear figuritas en tu mente, se comunica con cada movimiento, con cada succión, con cada segmento.

El momento se acerca, volcán  que de pronto pierde el control al momento en que la magna se acumula en su interior, el río corre por los rápidos que se forman entre sensación de los dientes, el temblor estremece por completo el cuerpo, la tierra se sacude para acompañarte en ese momento de plenitud, de secreción de una parte de ti, dejando salir sin cohibición el líquido que de tu propio paraíso te has robado.

Firme sobre tu cama intentas tomar de nuevo aire, ella te entrega un beso en la frente, amor, ternura, confidencia del gozo brilla en sus ojos, su piel de cereza se acomoda entre tus brazos, sabiendo que fuiste feliz por una milésima de segundo convertido en siglo, juntos compartiendo el momento entrelazadas las manos, fueron uno, como la rosa que sobre el balcón brilla por el sudor que el sol hace emanar de su propio interior, ambos disfrutan de una canción.